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Más de 4 mil 300 inmigrantes centroamericanos, miembros de las caravanas, se encuentran en Tijuana, México. Su mirada está puesta, desde el otro lado de la barrera, en San Ysidro, California. Muchos de ellos están dispuestos a hacer todo lo posible para ser admitidos en Estados Unidos: desde solicitar asilo, hasta otras medidas “de presión”, según lo dijeron a la Voz de América durante una cobertura en ambos lados de la frontera.

En San Ysidro, la Patrulla fronteriza ha duplicado y triplicado la seguridad en el paso fronterizo de San Ysidro. La valla que divide a los dos países también ha sido reforzada con alambre de púas, barricadas y la presencia de agentes por aire, mar y tierra. Helicópteros sobrevuelan la línea divisoria durante todo el día. Una y otra vez se escucha a los funcionarios del gobierno decir: “No permitiremos la entrada ilegal”. La tensión, sin embargo, se intensifica aún más del otro lado, donde se encuentran albergados los inmigrantes que dicen estar cansados de esperar.

Los oficiales de inmigración reciben entre 80 y 100 casos de asilo diarios en la puerta de entrada, pero en las líneas hay personas que tienen meses esperando para ser atendidos.

Kirstjen Nielsen, secretaria de Seguridad Nacional, llegó al lugar el pasado 21 de noviembre. En su exposición aseguró que de acuerdo con información que maneja su departamento, 500 integrantes de las caravanas son “criminales miembros de pandillas”.

 

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“No crucen de manera ilegal”

Mientras las medidas anunciadas por el presidente Donald Trump, para hacer frente a la llegada de las caravanas a la frontera sur estadounidense, elevan la tensión en la zona, organizaciones sociales incrementaron su labor de asistencia y asesoría legal a los migrantes. Conversamos en San Diego con Enrique Morones, fundador de Border Angels.

Preocupación por un cierre temporal

El presidente Donald Trump amenazó con cerrar la frontera entre México y Estados Unidos durante un periodo “no especificado” si su gobierno determina que el vecino país ha perdido el “control” de su lado.

El paso fronterizo de San Ysidro es uno de los más activos en Estados Unidos. Más de 100 mil personas transitan a diario por ese lugar, y unos 40 mil vehículos cruzan diariamente. En los últimos días se han generado cierres parciales de los carriles vehiculares, lo que ha generado largas líneas para poder cruzar de un país a otro. Pero más allá de las demoras, un cierre total de la frontera es algo que realmente preocupa a los residentes de la zona.

Raúl González es mexicano pero dice que su “herramienta de trabajo” es el cruce diario en San Ysidro. Asegura que cada día es más complicado para ellos, y teme por un cierre temporal.

 

Puede seguirme en Twitter e Instagram. Cobertura realizada en San Isidro, California, para Voz de América.

Written by Jorge Agobian

Periodista de la era digital egresado de la Universidad Central de Venezuela. Productor de TV.